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miércoles, 11 de marzo de 2015

Los libros de artista de Gonzalo Tena, hoy en Senda



Hoy, a las 20 horas en la librería Senda se presentan Oneneeding,  Beingone, y  Onewas  de Gonzalo Tena. Estos tres libros conforman una serie de seis libros de artista junto a los presentados recientemente en la librería Antígona de Zaragoza: Beingliving, Inthere y Anotherday




Como el propio artista indicó están inspirados una vez más en textos de Gertrude Stein, y en ellos juega: “con el tiempo verbal del presente continuo en inglés",   "En cada página hay dos palabras, de forma que la primera es la última de la anterior y la segunda la primera de la siguiente". "Cada página actúa en un momento espacio temporal inexistente, ya que son referencias temporales al pasado y al futuro, a las páginas anteriores y posteriores.”

viernes, 21 de noviembre de 2014

La poesía de la pintura: A propósito del pintor Álvaro Lombarte

Hoy se presenta en Alcañiz el libro Poesía a propósito del pintor Álvaro Lombarte, una sugerente propuesta editorial que recoge una serie de poemas inspirados por la pintura. “Con este proyecto, la Asociación Literaria Poiesis pretende entablar una relación de correspondencia entre la pintura de Álvaro Lombarte y la poesía. Serán poemas que han brotado de un fuerte estímulo a la imaginación a partir de su pintura.”
Los poetas que han “ilustrado” con sus textos las pinturas de Álvaro Lombarte son  Manuel M. Forega, María José Aznar, Graciela Giráldez, José Manuel Soriano, Ismael García, Jesús Moreda, Inés Ramón  y María José Griñón.
Para acompañar la presentación de esta interesantísima propuestahabrá música a cargo Zarpalagreña, danza con Laura Lombarte, una performance Álvaro Lombarte y Vicente Mora y el vídeo de  Josseline y Richard García.
 
Para abrir boca un poema y un cuadro:
 
Este es el segundo número de la Colección Por amor al arte, que publica la Asociación Literaria Poiesis de Alcañiz. En el primer libro de la serie Por Abril fueron las esculturas de José Miguel Abril, el punto de partida para los poetas.

viernes, 4 de octubre de 2013

On art, actas en la red

En la red se puede encontrar, desde comienzos de verano, el pdf que recoge las actas del seminario On art. Entorno al Arte, organizado por los estudios de Bellas Artes en Teruel a finales de 2011, en el que   podemos encontrar una entrevista de José Prieto a José Antonio Gómez Muñoz, responsable de la renovación arquitectónica del Campus universitario en Teruel.
Manuel Adsuara, coordinador de los estudios de Bellas Artes, escribe sobre la titulación de grado de Bellas Artes.
Gregorio Molina, director de Escuela de Arte de Teruel, repasa el origen de las escuelas de artes, desde sus orígenes en siglo XVIII hasta la actualidad.

Carmen Martínez Samper reflexiona sobre su quehacer creativo en “Mirar desde dentro”

Soledad Córdoba se ocupa del “ sentido que tiene querer expresar ideas que nos conmueven a través de la imagen fotográfica”

José Prieto explica su trabajo junto a Vega Ruiz.
Amparo Carbonell recorre la trayectoria del Laboratorio de luz.
Diego Arribas analiza la trayectoria y actividades de la Fundación Museo Salvador Victoria de Rubielos de Mora.
Pedro Luis Hernando Sebastián hace un recorrido sobre las últimas tipologías de museos contemporáneos en  “Museos en el siglo XXI. Colecciones y arquitecturas”.
Pilar Biel constata la fructífera relación entre arte y diseño.
Ascensión Hernández plantea algunas reflexiones sobre la naturaleza y función del artista en el contradictorio y convulso presente
Laura Aldama en su repaso de la arquitectura del siglo XX a través de ejemplos aragoneses hace referencia a varios edificios turolenses.
Ruben Benedicto escribe sobre la belleza y la destrucción en el arte contemporáneo.

José Prieto cierra el contenido con el II concurso de arte urbano  en el barrio de San Julián en Teruel 2011.

miércoles, 31 de agosto de 2011

El glamour de la caricatura. Bayo Marín recuperado

Con la escusa del inminente Ideotas Festival, que pretende llenar de próximo fin semana la ciudad de Teruel de caricaturas, cómic y otras historias en homenaje al dibujante turolense Javi Rillo, puede ser éste un buen momento para traer aquí el libro de Eduardo Laborda, Bayo Marín. Entre luces y sombras.
A Eduardo Laborda hay que agradecerle la recuperación de la figura del ilustrador Manuel Bayo Marín. En 2004 organizó una muestra sobre Bayo Marín que pudimos ver en la Biblioteca Pública y al año siguiente realizó un documental ‘Bayo Marín, trazos de aire’, que se proyectó en el Cine Club del cine Maravilla ese mismo año; en 2006 también colaboró con un artículo sobre el dibujante en la revista de cine Cabiria nº 3, junto a Carlos Calvo; mencionando sólo algunas de sus aproximaciones al “hombre de los cien mil rostros”

Adelina Durán. Crónica, 1-3-1936.

La publicación de Bayo Marín. Entre luces y sombras, a finales de 2010, saca a la luz, de forma deslumbrante, la figura del creador oscurecido por el paso del tiempo, y por el tradicional desprecio de los estamentos académicos hacia los ejercen disciplinas en los márgenes de las disciplinas consideradas como artes mayores.
Carmen Díaz, Crónica, 21-5-1936
Manuel Bayo Marín nació en Teruel en 1908, y se trasladó a Zaragoza en 1919 junto a su familia y allí desarrolló buena parte de su carrera profesional hasta el salto triunfal al efervescente Madrid de 1934, donde se convierte en uno de los dibujantes más destacados del momento, en buena medida por sus caricaturas para la revista Crónica. La guerra civil fuerza su regreso a Zaragoza donde siguió trabajando hasta unos meses antes de morir en 1953.

Manuel Bayo Marín, h. 1931.
Aunque toda su carrera profesional discurrió fuera de Teruel, su primera exposición en 1931 tuvo lugar en la ciudad donde nació: “Ahora he querido lanzarme a hacer exposiciones y, pensando que en mi pueblo debía hacer mi debut, aquí me tienes… se celebrará en el salón de fiestas del Casino Turolense,” declaraba en una entrevista al periódico República. El cartel, la portada del catálogo junto con las fotografías de la sala y de los asistentes a la inauguración transmiten una sorprendente sensación de modernidad.

Irene López Heredia y Mariano Asquerino, Crónica.

En la inmediata posguerra realizó los carteles para las Ferias y fiestas de San Fernando de 1943 y de 1944. Si en el primero pervive asombrosamente la modernidad que había florecido durante la República, en el segundo vuelve a la, ya entonces, trillada imaginería folclórica, y que va a imperar durante décadas en el cartelismo festivo aragonés.

Paulina Singerman, Crónica.

A través de vivencias y anécdotas, de entrevistas pasadas y recientes, pero sobre todo con una desbordante cantidad de imágenes, Eduardo Laborda nos devuelve a un Bayo Marín moderno y brillante, de nuevo en uso, aunque con esa pátina que recubre las cuberterías de alpaca guardadas en los cajones de viejas alacenas, en la que queda de manifiesto lo tornadizo de las modas y como la desmemoria acaba cubriendo lo que un día fue cotidiano y reluciente.
Dolores del Río, Crónica, 10-5-1936

Eduardo Laborda, Bayo Marín. Entre luces y sombras, Instituto de Estudios Turolense, Teruel, 2010.

jueves, 14 de abril de 2011

Presentación de Memoria difusa

Hoy se presenta en la Fnac de Zaragoza el libro del escritor José Giménez Corbatón y del fotógrafo Pedro Pérez Esteban Memoria difusa, publicado por el Gobierno de Aragón, dentro de la colección Amarga Memoria.
Según la nota de prensa: “Memoria difusa se adscribe al género de la literatura visual, si como tal puede clasificarse al que acoge una publicación que busca en la exigente escala de grises de las fotografías y en el lance del relato breve, su gozosa razón de ser.
La memoria de la guerra civil es el nutriente que da cuerpo a este trabajo, pero no como abstracción ni como categoría política de molesta actualidad: aquí se hace objeto, materia, óxido, mineral moldeado por la intemperie y los elementos, visión distorsionada de un paisaje, fugaz recordación que nos despierta olores y voces.”
En esta nueva entrega del tándem Giménez Corbatón-Pérez Esteban, el escritor y el fotógrafo vuelven a uno de los territorios que comparten, las huellas de la Guerra civil. Memoria difusa continua la línea iniciada en 2006 con Cambriles, y se plantea como un desarrollo de lo esbozado en 2009 con Morir al raso. Ver aquí trabajos anteriores de Pedro Pérez Esteban.

Para los autores,“El sentido más hondo del libro es la construcción de la memoria a través de los objetos. No se trata de reconstruir los restos del olvido. La memoria ha estado siempre ahí: se trata de entrar en ella para traerla a un primer plano. Es como entrar en la habitación de un extraño –que, pese a serlo, forma parte de nuestro pasado inmediato- y recrear la imagen del dueño, que rehúsa borrarse y busca quien la materialice de nuevo a partir de sí misma.”, según se recoge en el Heraldo de Aragón, de hoy. También afirman que “el relato visual es anterior al literario” y que han “elegido el blanco y negro por razones estéticas y de argumento. En ‘Memoria difusa’ hemos querido ir más que nunca a lo esencial, tanto en la materia objeto de la mirada visual como en los textos. Si lo esencial supone también un regreso al origen, optar por el blanco y negro lo ilustra quizá mejor que el color.”
Pedro Pérez Esteban ha ido colgando en el blog Memoria difusa algunas de la imágenes que componen el proyecto. Tres de ellas se pudieron ver, también, en la exposición Desde la sombra, organizada por el Museo de Teruel.

jueves, 3 de febrero de 2011

Marín Bagüés y Castelserás

La reciente exposición Marín Bagüés 1879-1961 en colecciones privadas, (28-10-2010 al 3-12-2010) comisariada por Manuel García Guatas, y su catálogo, permiten comprender la importancia que tuvo Castelserás en la vida y en la obra del pintor nacido en Leciñena.

En 1899 se matricula en las clases de Dibujo en la Escuela Elemental de Artes Industriales de Zaragoza, donde coincide con calaceitano Juan Cabré, con quien se trasladará a Madrid en 1903 para continuar sus estudios en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando. De este periodo es un ‘Ansotano’, tema que también pintó su condiscípulo Juan Cabré.

Castelserás terapéutico
Las estancias veraniegas en Castelserás iniciadas con anterioridad, se hacen sistemáticas a partir de la grave crisis de salud mental que sufrió entre 1916 y 1917. A este respecto, García Guatas afirmaba en una entrevista (Antón Castro, Artes&Letras, Heraldo de Aragón, 11 de noviembre de 2010, pp. 4-5): "El pueblo de Castelserás fue la segunda terapia que fue asentando su temperamento y tranquilizando su mente. En casa de su hermana Juana y de su marido Erundino Anglés, que le dispuso una habitación para pintar con alcoba para dormir, pasará los meses de junio a octubre durante muchos años. De allí proceden las frutas –los prescos o melocotones- de sus cuadros y los numerosos dibujos que tomaba en sus paseos en solitario por los alrededores."
Un buen ejemplo de ello, es ‘El pan bendito’ de 1914, (ya en 1911 había realizado una primera versión, con cinco figuras, y en años sucesivos había estado trabajando en reinterpretaciones parciales de algunas figuras: el dulzainero y el tamboril aparecen en el cartel de las fiestas del Pilar de Zaragoza en 1916; en 1947 volvió a pintar una nueva versión)
'Pan bendito', 1914
Retratista
Marín Bagües fue un reputado retratista de la sociedad zaragozana entre 1930 y 1950, compitiendo en esta misma parcela de mercado artístico, entre otros, con el turolense Luis Berdejo.
Sus retratos en Castelserás, muy alejados de la tipología de retrato oficial, se sitúan en un plano íntimo, son esencialmente mujeres de su entorno más cercano que le sirven como modelos para obras en las que desarrolla sus temas habituales.
Un ejemplo temprano sería ‘Baturra enferma’, pintado en Castelserás en 1915, para el que posó la joven Pilar Santos enferma en aquellos momentos de ictericia, en él que “ lo que le interesa a Marín Bagüés era el efecto de los mantones que vestían las muchachas”.
'Baturra enferma', 1915

El cuadro ‘Mujer con mantón de flores y mantilla negra’, fechado y firmado en Castelserás, en septiembre de 1942, pudiera ser un retrato de la misma joven, años después, con el río Guadalupe y la silueta de la ermita de Santa Bárbara al fondo.
También en Castelserás, posará para él con frecuencia Leopoldina Anglés como en el cuadro ‘Las tres edades’ de 1919.

Regionalismo
Marín Bagües es para García Guatas el representante aragonés más destacado dentro de los cuadros de género, de moda en las dos primeras décadas del siglo XX, en la estela trazada por el éxito de Sorolla con el encargo de los lienzos de las regiones de España para la Biblioteca de la Hispanic Society de Nueva York. Dentro de este género, ‘Una copla alusiva’ del albalatino Juan José Gárate fue premiado en la Nacional de 1904. Muchas de sus obras de este género las realizó o fueron inspiradas por sus estancias en Castelserás, “donde pasará Marín Bagüés casi todos los veranos de su vida, pintando y dibujando a sus anchas”
‘Las tres edades’ de 1919, fue pintado en Castelserás: “Las mujeres que posaron para este cuadro eran de este pueblo turolense. La niña, Consuelo Sancho, la mujer en el centro, la tía Bailadora y la joven sentada en el suelo era la sobrina del pintor, Leopoldina Anglés Marín, modelo habitual para otras composiciones.” En 1950 hizo una versión.
'Las tres edades', Castelserás, 1919

En 1932, pinta ‘La jota’, que se expuso en Madrid, dos años después, con el título de ‘Castelserás’.
‘El bautizo con autorretrato’, fechado en 1941, es una versión al óleo de un dibujo a tinta de 1923.

Bodegones
“Pintó Marín Bagüés a lo largo de su vida bastantes bodegones con frutas, como género al alcance de su mano, que llevaban como obsequio los vecinos de Castelserás, y cuyos cuadros podría vender con facilidad. A través de ellos se puede seguir una evolución … desde lo decorativo … a reflexiones compositivas de relaciones formales y cromáticas, que a veces parecen recordarnos las de Cézanne, el creador de las naturalezas muertas contemporáneas.”, p. 18.
En el cuadro ‘Francisca La Reala con un canastillo con fruta’ de 1908-1910, “En el canastillo que muestran (las protagonistas) pintó una selecta muestra de los frutos más característicos del otoño en Castelserás y en el Bajo Aragón: dos melocotones amarillos (prescos), un melocotón blanco (presquilla), dos racimos de uvas negras, una sandía, una pera y un higo.”

‘Bodegón con manzanas, loza, chocolatera y frasco verde’, de 1919, firmado en la parte superior del lienzo en Castelserás

Dibujos y paisajes
“Llevaba siempre consigo en el bolsillo de su chaqueta o del abrigo una capetilla con papeles (…)
Los paseos de Marín Bagües fueron urbanos … y, con mayor abundancia, rurales, por los alrededores de Castelserás. Pero muy pocos de esos paisajes utilizará luego para pasarlos al óleo…”
'Gallopuente'

"Rio Mezquín Teruel", 1928

En la exposición se incluyeron ocho de estos dibujos a lápiz ambientados en Castelserás, algunos borrosos ya, entre ellos alguno posteriormente sirvió de punto de partida de sus cuadros: Gallopuente.
Un ejemplo del aprecio a estos paisajes queda evidenciado en el fondo del autorretrato que pintó en 1942, “inspirado parcialmente en los alrededores” del pueblo turolense.
'Autorretrato con paleta', 1943

En los años veinte realizó seis dibujos a tinta china: tres dibujos dedicados al ciclo de la vida en el mundo rural: ‘Preparando boda’, ‘Bautizo’ de 1923 y ‘Entierro’, ambientados en Castelserás; y otros tres, a los entretenimientos: ‘La jota’, ‘Aguaitando’ y ‘Guiñote’, escenas realizadas a partir de unas postales que publicó el fotógrafo Lucas Escolá realizadas en Alcañiz hacia 1902 y que Marín sitúa en las calles de su pueblo de verano.

'Aguaitando', 1923
“Esta antigua expresión aragonesa, de uso todavía en el Bajo Aragón, significa vigilar, alcahuetear sobre lo que pasa en la calle o en otros lugares, habitual de las mujeres cuando se reunían en grupos haciendo sus labores, que aprovechaban para contarse chismes y hacer habladurías de la vida local y de los que pasaban. El fondo de la escena es el arco de la antigua fuente llamada la Fontaneta.”

'Guiñote', 1921-1923
“Ubicó la escena en lo alto de la calle del Cantón Cubierto de Castelserás.”

Algunos de estos temas serán pasados a óleo años después: jota (1932), bautizo (1941), aguaitando (1942), guiñote (1943).

Más información sobre la biografía de Marín Bagüés e imágenes de Castelserás en esta web, con información procedente del Catálogo de la Exposición Conmemorativa del Centenario del naciniento de Francisco Marín Bagües (1879-1961).

García Guatas, Manuel, Marín Bagüés 1879-1961 en colecciones privadas, Cajalón, Zaragoza, 2010.

domingo, 7 de noviembre de 2010

El canon Sebastián en los 70s (I)

Figura 1
Santiago Sebastián López (Villarquemado 1931- Valencia 1995) es sin duda el investigador que ha prestado mayor atención al arte turolense. Entre sus numerosas publicaciones al respecto vamos a detenernos en la visión que del arte contemporáneo turolense refleja en su libro Teruel y su expresión artística, concretamente en el apartado que denominó “Nuestros valores en el siglo XX”, el cual comienza así:
“Más que en el campo arquitectónico el legado ha sido notable desde el punto de vista escultórico y pictórico, y no por obra de pintores venidos de fuera, sino por los valores indígenas que proyectaron su obra con amplitud internacional.”
Para él, “Esta trascendencia de nuestros valores se remonta a la segunda mitad del siglo XIX” con Ricardo Arredondo (Cella) y Juan José Garate (Albalate) como referencias esenciales.
Afirma también que “No se puede hablar de una escuela propia, ya que nuestros artistas se formaron en distintos focos, insertándose en las grandes corrientes de la plástica contemporánea.”
Figura 2
Distingue una primera generación en la que sitúa a Eleuterio Blasco Ferrer (Foz Calanda, 1907) y al Pablo Serrano (Crivillén, 1908) “dos figuras de gran prestigio, y sus obras están en las principales colecciones y museos de Europa y América.”. De los que sintetiza en unas líneas una escueta caracterización.
En la segunda generación, artistas de postguerra, sitúa a Salvador Victoria, José Gonzalvo, los hermanos Agustín y Fermín Alegre, Luis Aguilar Górriz, Adolfo Lahoza Dieste, Francisco Pérez Monleón, Elvira Bayo, Luis Gómez, Jesús Unquera, y cierra con un etc. Entre estos Agustín Alegre, José Gonzalvo y Salvador Victoria merecen un breve comentario personalizado.
También menciona al artista zaragozano (sic) Alejandro Cañada por sus cuadros monumentales para la iglesia de Burbáguena y dentro de la arquitectura eclesiástica el templo de San León Magno del arquitecto diocesano Galán y la iglesia de San Vicente Paúl, del arquitecto Carlos Soler, ambas en Teruel.
Cierra este pequeño repaso del arte turolense del siglo XX afirmando que “Dado el carácter breve de este ensayo no he pretendido ni ha sido posible agotar el tema. Por primera vez en un estudio sobre Teruel se trata del arte más reciente, ojalá que con el estímulo de superar estas líneas se realicen estudios monográficos que revaloricen la aportación de Teruel al arte moderno. Sin duda, conociendo el arte turolense de nuestros días, comprenderemos mejor el arte de los tiempos pasados.”
Figura 3
Resulta curiosa esta última justificación: el conocimiento de arte turolense actual como medio para comprender el arte anterior. La temática de las obras que ilustran el texto muestra la querencia de Santiago Sebastián por lo tradicional incluso en el arte contemporáneo. Así encontramos el tema de los ancestros en el cuadro ‘La abuela’ de Juan José Garate; la inspiración en las fuentes literarias en ‘El último suspiro del Quijote’ de Eusebio Blasco Ferrer (figura 1)y en el monumento a ‘Galdós’ en Las Palmas de Gran Canaria de Pablo Serrano(figura 2); la tradición religiosa en el monumento ‘Tambor de Alcañiz’ de José Gonzalvo (figura 3), la folklórica en ‘El Baturro’ de Eusebio Blasco Ferrer de nuevo, y en el monumento a la jota en Albalate del Arzobispo de Orensanz (figura 4), y por último un cuadro de Salvador Victoria alejado de estas cuestiones o no tanto con su “honda poesía”.
Figura 4
El libro incluye un apartado de “Testimonios y Documentos”, con una selección de textos. Esto era algo habitual en los sesenta y setenta en colecciones como Artistas Españoles Contemporáneos del Servicio de Publicaciones del Ministerio de Educación y Ciencia, en la que tras una introducción el grueso del pequeño libro consistía en una compilación de textos a través de los cuales se pretendía dar una visión más o menos poliédrica de cada artista. El intertexto como vía de conocimiento en un tiempo sin la facilidades de internet. Santiago Sebastián incluyó un texto de José Camón Aznar sobre Pablo Serrano y otro de Antonio Lorenzo sobre Salvador Victoria.

Santiago Sebastián López, Teruel y su expresión artística, CAZAR, Zaragoza, 1972.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Espacios de la espera. Carmen Martínez Samper

Durante el mes de septiembre pasado, se exhibió en el privilegiado marco del claustro de San Pedro de Teruel la exposición Espacios de la espera, de la escultura Carmen Martínez Samper, con obras realizadas entre 1999 y 2010.
En la presentación, a cargo de Juan Manuel Berges presidente del Centro de Estudios de la Comunidad de Albarracín, destacó tres aspectos del trabajo de Carmen Martínez Samper: El simbolismo del mensaje “Carmen desmenuza uno a uno los elementos que integran el lar, la casa, el espacio sagrado familiar. Le interesa la convivencia que secunda la casa. La vivienda como medio de comunicación y relación personal”; los materiales empleados “Carmen nos traslada a un ideal tiempo pasado a través de un metal menor: el hierro”; y el componente religioso “Quizás entre tenues luces se adivina la profundidad de las creencias de la autora. (…) …esas casas desvelan su inquietud por el más allá. (…) Esas casas que son fábricas de sueños, nidos de esperanza. Las ventanas, espacios abiertos, laberintos de luz.”
En el catálogo, publicado por el Cecal, Amparo Carbonell Tatay, catedrática de procesos escultóricos en la Politécnica de Valencia, señala que “Muchas veces las esculturas, como las que muestra Carmen Martínez en esta exposición, no son más que artilugios provocadores. Como ella misma sugiere poéticamente, Espacios para la espera, espacios que invitan a la calma y la reflexión, a la sensatez.
Pequeñas tentaciones para nuestros sentidos. Excusas para iniciar la acción. Lugares por donde escapar. Lugares por donde pasear.”
Por su parte, Santiago Martínez Fdez., profesor de Hª del Arte en la Escuela de Arte de Oviedo, considera que “En las obras que nos propone Carmen Martínez confluyen lo primitivo, lo etnográfico y lo natural, pero sobre todo lo personal. Por eso sus obras poseen un leve trasfondo de arte de la tierra. Hay en ellas una reacción mimética entre naturaleza y arquitectura popular, y entre ésta y la obra de arte y ahí ésta la topografía de nuestro ser íntimo, como instrumento de análisis del alma humana, la casa resulta útil como metáfora”.
José M. Vilar Pacheco, doctor en Filología, comienza su texto en el catálogo de este modo: “Quizá las ventanas sean como las palabras, sean la misma imagen o metáfora: esconden y comunican; guardan secretos y heridas al mismo tiempo que transmiten, expresan y comunican deseos y ánimos.”
La artista afirmó, a propósito de la exposición, en una entrevista que “Detrás de una ventana siempre hay un espacio, y estos espacios son espacios de la espera, espacios femeninos… Si es un espacio dormido es como que todo se cierra más, pero en un espacio de la espera algo puede suceder.”, Diario de Teruel, 6 de septiembre de 2010, p. 4.

Espacios de la espera. Carmen Martínez Samper, Cecal, Albarracín, 2010.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Antonio Maenza, cineasta recordado

En agosto, ya dimos cuenta de la publicación en el volumen Los olvidados (Semana Negra de Gijón) de la biocomicgrafía de Antonio Maenza, fruto de la colaboración de la cineasta Graciela de Torres y el dibujante David López. Recientemente la editorial Tropo la ha publicado como historia autónoma en un pequeño volumen (18 x 18), a cuya portada corresponde la imagen superior.
Graciela de Torres afirma en la web de la editorial que “Hemos querido dar a las viñetas cierta sensación de verosimilitud convirtiéndolas en su mayor parte en cuadros-foto, y poniendo en boca de los personajes frases reales tomadas de su testimonio o de los propios guiones, aunque especialmente esto último pueda dar una apariencia incluso más ficticia al cómic”
Y concluye en el texto que cierra el libro, con una invitación a que “Comprendamos, pues, a Maenza, incomprendámoslo, mantengámoslo vivo.”
Dos viñetas borrosas del cómic para mantener un recuerdo nebuloso del cineasta:

Gabriela de Torres y David López, El cine contra el cine. Antonio Maenza. El cineasta olvidado, redivivo, Tropo Editores, Zaragoza, 2010.

martes, 12 de octubre de 2010

Collages. Gema Noguera

Hoy se clausura la exposición de collages de Gema Noguera en la Antigua Fábrica Noguera. La exposición supone un doble homenaje a la creadora de esta insólita sala de exposiciones, pues además de sacar a la luz su trabajo artístico, mantiene ese espacio “como galería abierta a todos los que quieran disfrutar de sus salas de exposiciones temporales.”
“Bajo el titulo de Collages, estas treinta piezas de técnica mixta sirven para dar una pauta de cómo se quiere ir trabajando: con rigor, con sencillez, con aprecio a la obra que se exhibe al espectador. Buscamos la connivencia de quien nos visite y, en esa línea, nada mejor que documentar este trabajo con un línea editorial” cuyo primer título es el catálogo testimonio de la muestra.
En él, tras el texto de presentación donde se recogen las intenciones de la nueva etapa de la Antigua Fábrica Noguera, escriben unos breves textos:
Bibiana Noguera Trinxet, hermana de Gema, quien señala que “Sus collages (…) no sólo representan su creatividad sino que los elementos con los que han sido creados entrañan una búsqueda, una delicada elección y a veces una procedencia que incluso pertenece a un misterio que se antoja impúdico descubrir, para que guarden arte, color, belleza, historia y ese punto de enigma que para mí los hace únicos.”
El artista Leonardo Escoda apunta “La autora, en tiempo e ideación, aprende a ver, a sentir, atrapando vivencias, evidencias misteriosas, a mirar hacia dentro un recorrido inverso hacia fuera, al entorno inmediato.
El proceso está lleno de experiencias, intuiciones, imaginaciones fortuitas, con dudas, a veces de los más profundo del inconsciente.”
Y José Antonio Benavente que comienza su texto "Gema Noguera y el misterio" de esta manera: “Las raspas de pescado, tan frecuentes en la obra de Gema, tienen una simetría geométrica que recuerdan series de flechas dirigidas hacia cualquier parte. Las espina parecen reflejar la ausencia y el vacío,”.
Tras las reproducciones de los collages expuestos, realizados entre los años 1997 y 2000, una biografía artística de la creadora cierra el catálogo.

Collages. Gema Noguera, Museo Juan Cabré/Museo de Teruel/Ayuntamiento de Beceite, Beceite, 2010.

domingo, 22 de agosto de 2010

Antonio Maenza, redivivo

Con motivo de la XXIII edición de la Semana Negra de Gijón se convocó a una serie de autores para que con el tema y título Los olvidados, plasmarán gráficamente sus “Reflexiones, narraciones e historias sobre personajes que, tal vez injustamente, la historia ha dejado en segunda fila o a la sombra de otros personajes.”, web de la Semana Negra.
Entre los olvidados recordados se encuentra el cineasta Antonio Maenza (Teruel, 1948-Zaragoza, 1979).
“La profesora y realizadora Graciela de Torres y el dibujante de tebeos David López, canario afincado en Aragón, han hecho una 'biocomicrografía' del cineasta, (…)
 De Torres ya se había acercado antes a la figura de Maenza, en un documental de 2002 que firmó con Francisco Plou: 'In girum imus nocte et cosumimur igni' (De noche alzamos el vuelo y en la llama morimos). Ahora opta por una mirada diferente: hace hablar al cineasta y es él, a lo largo de las 32 viñetas de David López (autor de 'Espiral' y de 'Fallen Angel'), quien desmenuza su complicada estética y su extravagante vida. López mezcla los dibujos con las fotografías de época, a las que da un leve retoque gráfico.
Maenza recuerda que tenía "cierta vocación de santidad preadolescente", confiesa que no paraba de ver películas, que le sedujo el cine de Pasolini y que se marchó de casa. Su película 'El lobby contra el cordero', dedicada a Arthur Rimbaud, quería ser "un alegato contestatario pop situacionista, contra la sociedad del espectáculo y la burguesía acomodada". Recuerda que fue a Calanda con su equipo "para contar con Luis Buñuel en la película, aunque éste no nos recibió y yo acabé en el calabozo". Luego rodó 'Orfeo filmado en el campo de batalla', 'Hortensia', también conocida como 'Beánce', y otros títulos aún más raros como 'Resurrección: el futuro gris de la mujer paralela'.” Antón Castro, “Maenza, el cineasta maldito, pasa a las viñetas”, Heraldo de Aragón, 17 de agosto de 2010.

AA.VV., Los olvidados, Semana Negra-Pepsi, Gijón, 2010.