martes, 8 de noviembre de 2011

Esther Estruch, en silencio

Ayer falleció en Teruel a los 81 años, Esther Estruch Gafarelo, artista y profesora de dibujo. Originaría de Badalona, estudió en la Escuela de Bellas Artes de San Jorge de Barcelona y en 1956 obtuvo el título de profesora.
En su ciudad, en 1958 había fundado junto a otros artistas, entre ellos su marido, el también pintor, Julián García Flaquer, el grupo REM, “Era un grupo heterogéneo, sin más radicalidad programática que el afán de experimentación que revitalizase el arte su entorno. (…) sobre todo había que romper con la estética hortera dominante, con el status artístico, cultural y social impuesto por una clase acomodad –y acomodaticia- de una convencionalidad siniestra”, según recordó más tarde su hijo Mauricio.
Cuando realizó su primera individual en Barcelona en 1968, la nota que publicó Abc señalaba que “Esther Estruch no es una novel. Por el contrario, viene laborando y experimentando en silencio, al margen de todo espectáculo y sin prodigarse.”, y en el pomposo lenguaje de la época continuaba: “El proceso evolutivo de su obra ha exigido de esta artista un cierto refrenamiento de su expansión, obligado por el estudio de sus sutiles formas expresivas, detenido y meticuloso, y del sedimento válido para la creación de sus mundos fantásticos y vividos. Causa a la que se debe, sin duda, su limitada proyección hacia el exterior.”
Llegó a Teruel por primera vez en 1970, junto a su marido, para trabajar ambos en la entonces Escuela de Artes aplicadas y Oficios artísticos, ella como profesora de dibujo, él como profesor de Historia del Arte y, con el tiempo, llegó a ser director. En 1984 marchan para Madrid, donde Esther expuso en la galería Xeito en 1988, según queda reflejado en el Abc (de donde procede la imagen superior)
En 1995, jubilados ya, regresan a Teruel en cuyas afueras se habían construido casa.
Sólo hablé con ella una vez, fue en la inauguración de la merecida y, para mi, sorprendente exposición que el Museo de Teruel le dedicó a su marido Julián García Flaquer en 1999. Cuando estaba hablando con ella, alguien me dijo que también ella pintaba, al final de la conversación me anotó su teléfono para que les llamara y conociera su obra. Nunca más volví a coincidir con ellos pero aún guardo pegado en el catálogo de la exposición el post-it con el teléfono anotado y que no me atreví a usar.
La nota que publicó Abc de su primera exposición barcelonesa resulta premonitoria, pues aún hoy en este mundo donde la red de redes parece contener toda la información que busquemos, Esther Estruch se muestra con una “limitada proyección hacia el exterior”. En internet, sólo constatan su existencia las tres páginas históricas digitalizadas del Abc, una mención como esposa de Julián en la wikipedia (que si no me engaña la memoria la wiki recoge el texto de la necrológica que publicó el Diario de Teruel) y una entrada que ayer le dedicó un primo, en la que cuenta como su extravagante forma de vestir “pre-hippie” llamaba la atención en aquel tiempo entre sus pacatos vecinos e indica que en la ermita de San Onofre de Badalona se conservan unos frescos realizados por la artista.
Ninguna imagen permite ver como era su trabajo.
Pudiera parecer que Esther Estruch quisiera estar también en su muerte “al margen de todo espectáculo y sin prodigarse.”

1 comentario:

  1. Al final, va a resultar que en Teruel, no siempre nos conocemos todos. Una pena no poder ver la obra de Esther Estruch.

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